Sígueme por email

miércoles, 28 de marzo de 2012

Que ver antes de morir...feliz



Tiburón ballena y modelo en Cenderawashi/CHANO MONTELONGO

"He sentido tanta paz ahí abajo, que si ahora, en la cubierta del barco, me sobreviene repentinamente la muerte, moriría feliz". Esta frase -que bien podrían haber sido pronunciada hace unos días por el cineasta James Cameron tras bajar a la Fosa de las Marianas a 11.000 m. de profundidad- fue un pensamiento espontáneo en voz alta que María, mi compañera de inmersiones y modelo subacuática, dijo tras estar más de una hora posando con cinco inmensos tiburones ballena que se turnaron para no dejarla sola ni un instante.
Con 20 años ya buceando en todo el planeta, las experiencias vividas bajo el agua puedo contarlas por cientos, pero lo de esta inmersión tan especial necesita un capítulo aparte: Fotógrafo y modelo solos, inertes, sin apenas aletear ni moverse, flotando a escasos metros de profundidad en un agua transparente y bajo un sol resplandeciente que más que colgado, parecía flotar en la superficie, lanzándonos haces de luz que nos envolvían -a seres humanos y animales- en un aúrea brillante que apenas dejaba enfocar mi cámara, difuminando los contornos y bañandolo todo con unos colores vivos que convertían las escenas en verdaderas viñetas de cómic.
Este vídeo -aunque no fue filmado exactamente en esta inmersión- muestra muy bien lo que pudimos vivir ahí abajo:
video


Las imágenes de la película son mías, pero el mérito es del montador del vídeo, Edu J. Llanos, buen amigo y trabajador de Antena 3 TV. Y si comparais este vídeo con el que está colgado en el post anterior ("Los tiburones vuelven a casa") podreis asistir a lo que sería un magistral clase de Lenguaje Audivisual. Con las mismas imágenes, estos dos profesionales de la edición de vídeo -el otro es David Montelongo, director de Salitre Producciones- han hecho dos trabajos excepcionales que muestran visiones completamente opuestas de la misma inmersión. Mientras en el vídeo "En el Santuario de los Tiburones Estrella" el resultado es más épico, más aventurero y con más derroche de adrenalina..., cortando secuencias bruscamente y dándole más ritmo a la acción (y donde uno parece no poder respirar hasta el final), en éste último vídeo, más relajante, profundo y onírico, las secuencias mueren por sí solas dejándose llevar por una música embelesadora...(aquí tampoco se respira..., porque es casi un expiración profunda). Es una vivencia para justo antes de morir...feliz.
El periodista Chano Montelongo durante la filmación del vídeo
"En el Santuario del Tiburón Estrella"/FOTO: PACO PARRA


¡Larga vida a los océnos!